Exportar implica cumplir normas de producto, empaque y transporte. Una de las más conocidas es la NIMF-15, la norma internacional que regula los embalajes elaborados con material vegetal sin procesar para evitar la propagación de plagas entre países. Si tu operación exporta, el tipo de pallet que uses puede ahorrarte trámites y tiempo.
¿Qué pide la NIMF-15?
Los embalajes que entran en el alcance de la norma deben recibir un tratamiento fitosanitario aprobado y llevar un sello que lo certifique. Eso implica costos, plazos y documentación adicionales. Si el embalaje no cumple, la carga puede retrasarse en aduana, ser tratada en destino o incluso rechazada.
Los pallets plásticos quedan fuera de ese proceso
Los pallets plásticos se fabrican con materiales procesados, como HDPE o PP, que no pueden albergar plagas. Por eso están exentos de la NIMF-15 y no requieren certificado de tratamiento fitosanitario para exportación. En la práctica, esto significa:
- Menos trámites: no hay que gestionar tratamientos ni certificados para el pallet.
- Envíos más ágiles: se reduce el riesgo de retrasos en aduana por temas del embalaje.
- Higiene garantizada: el pallet llega limpio y no absorbe humedad durante el viaje.
- Peso constante: el peso del pallet no cambia con la humedad, lo que facilita calcular el flete.
Recomendaciones para exportar con pallets plásticos
- Verifica con tu agente aduanal los requisitos específicos del país de destino.
- Elige un modelo con la capacidad dinámica adecuada para el movimiento en puertos y bodegas.
- Si el pallet no regresará, considera un modelo ligero y económico para optimizar el costo por envío.
- Para destinos europeos, la medida 120 × 80 cm, como la del H1R, facilita el manejo con equipo estándar.
¿Tienes un proyecto de exportación? Contáctanos y te ayudamos a elegir el pallet ideal para tu carga.


